Hora de jugar y hora de pensar.

Estimados colegas:
Tengo archivados algunos artículos que me gustaría compartir con ustedes, pensando en que alguno de los temas les sea de utilidad. Yo los escribo para la gaceta de Escuela Ameyalli con la intención de motivar a papás, maestros y alumnos en temas diversos relacionados con la educación o el desarrollo personal.
A continuación el primero de ellos.

Pronto llegarán las vacaciones de verano y la mayoría de nosotros: padres, alumnos y maestros ya tenemos proyectadas las actividades a realizar, pero a propósito de cómo obtener el mejor provecho de ellas deseamos compartirles algunas reflexiones.

El 23 de marzo del 2019, en el periódico Reforma, el editorialista Alan Matingly escribió un breve artículo tiulado “Hora de pensar y de jugar”.
En unas cuantas líneas nos comentaba que las actividades recreativas fomentan la creatividad, según afirman ya varios científicos. Cita a la profesora Sandra Russ, quien desde una universidad de Cleveland, U.S.A. afirma: “La creatividad en los niños involucra la habilidad de inventar cosasy generar ideas por sí solos”.

Asimismo menciona al columnista Carl Richards, especialista en salud financiera y profesional que dice: “La creatividad en los adultos también requiere tiempo no estructurado”, y justifica esta idea con una analogía: “Los corredores profesionales tiene que descansar los músculos de sus piernas, pero si el principal músculo que usted utiliza para trabajar es su cerebro, también necesita aprender a darle descanso”.

Richards también nos comenta que algunas de las personas más creativas; personas que él conoce, parecen ser perezosas, mientras que otras que parecen estar siempre ocupadas simplemente se desgastan, por lo que su recomendación es:
“Salga a acostarse sobre el pasto, mire las nubes y no se levante hasta que esté totalmente listo para emprender esa tarea que tiene pendiente”.

Sí usted pertenece al grupo de personas que desean aumentar su creatividad o la de los miembros de su familia. tenga en cuenta que puede haber tiempo para jugar o descansar
y tiempo para pensar.

María del Carmen Salazar Hernández.

carmen@ameyalli.edu.mx

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